Existen una gran cantidad de tipos de sillas


Publicado el 13/08/2019
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  • 1Las sillas más simples, llamadas “albardas” o “aparejos“, consisten en un simple cojín de cuero o lona relleno de un material esponjoso y sujeto con varias cinchas, lo que ayuda a relajar la fricción del peso del jinete o de la carga sobre el lomo del animal. Estas sillas se siguen usando sólo en los ambientes rurales, en monturas tales como burros y mulas, o en los países en vías de desarrollo, ya que los materiales de los que están hechas son mucho más simples que una silla convencional.

Existe una variante local y evolucionada de esta silla, llamada “jerezana”, que consiste en una zalea de piel de borregosobre una superficie de cuero y con borrenes y respaldo mínimos, y sin ninguna armadura interna. Esta silla resulta mucho más liviana y funcional que una silla normal, pero más clasista que una albarda común.

Estructura de una silla china de montar de la dinastía Ming, período Wanli (1572-1620), madera laqueada.

  • Las sillas de doma o potreras. Son las empleadas para efectuar un primer contacto entre el caballo y el jinete, así como en los trabajos de doma. Estas sillas suelen tener borrenes desarrollados, ya que es más fácil que el jinete pueda necesitar alguna clase de agarre al montar, y también son menos rígidas que las comunes. A la hora de usarlas, la primera silla de doma que se pone al potro, es ligera y más suave, y a medida que la doma avanza, se va volviendo más pesada.
  • Silla de paseo. Para este tipo de silla se suele usar la silla de montar inglesa. Se trata de una silla de peso mediano, con faldones laterales, borrenes y respaldo prácticamente ausentes, y estribos simples. Es básicamente una silla multiuso y está pensada para la monta regular al estilo “jineta”, pero no prolongada. Es la más extendida en la práctica de la equitación con múltiples variantes según su uso final. Hay unas más ligeras que se emplean en las competiciones o exhibiciones hípicas (polosaltoadiestramiento, etc.), porque al ser más livianas el caballo tiene menos peso. Cada una presenta variantes acordes con su función; así por ejemplo, una silla de salto tiene los faldones más cortos y redondeados, con la parte frontal acolchada, mientras que una silla de doma clásica tiene los faldones muy largos y sin acolchar.
  • Silla vaquera: Este tipo de silla posee muchas variantes de acuerdo con el país de origen: así la silla vaquera de los Butteri italianos es diferente a la silla vaquera empleada en España, o la de Australia, aunque la más conocida internacionalmente es la silla de cowboy Estadounidense, adaptación de la silla charra de México.

A pesar de las variantes locales, todas tienen una serie de características comunes, acordes para ser usadas durante mucho tiempo, en condiciones adversas y de trabajo duro, y que sean cómodas tanto para el jinete como el animal. La principal característica es que más que una silla, es un sillón, ya que resulta grande, amplia, con grandes borrenes y respaldo. Sus estribos suelen ser bastante grandes, para proteger los pies del jinete de los accidentes, y su posición está ligeramente adelantada, de forma que el jinete puede ir ligeramente recostado sobre la silla, lo que ayuda a pasar muchas horas trabajando en el campo. Son muy amplias, cubriendo gran superficie del lomo del animal, lo que ayuda a distribuir mejor el peso del jinete sobre el lomo de la montura, siendo así menos molesto.

En muchas variantes locales se tiene la costumbre de adornar profusamente este tipo de silla, o bien proveerla de una zalea.

Las más comunes son:

  • Silla vaquera española: este tipo se silla, usada para las labores del campo y en rejoneo. Se trata de un asiento almohadillado de tamaño amplio, cuadrado y tradicionalmente fabricado con cuero y paja de centeno que siempre se recubre de una zalea, normalmente blanca; las únicas partes fijas son el fueste delantero y la concha o respaldo. En el borrén delantero, llamado perilla, suele atarse una pieza de lana que, originalmente, servía de abrigo al jinete, pero que ha quedado como adorno. Los estribos son muy grandes, de hierro (normalmente pavonados) y en posición adelantada, de forma que el jinete apoya toda la superficie del mismo. La zalea se fija al asiento con tiras de cuero que suelen formar adornos, en particular la porra, en forma de cuero trenzado o repujado; mientras que los borrenes suelen ir remachados con piezas de metal que forman dibujos de adorno, especialmente el trasero o concha. Siempre tienen dos cinchas: la principal, que rodea el cuerpo del caballo fijándola en torno a su cuerpo, y otra que discurre sobre la grupa hasta engancharse fijarse a la cola, denominada baticola; en algunos casos se usa un petral que sujeta la silla en torno al pecho del caballo. La normativa de la doma vaquera española establece que esa silla tiene que ser negra, pero también la hay de color avellana.
  • Silla de cowboy: la más difundida internacionalmente, aunque está pensada solo para un tipo de doma vaquera en concreto, y deriva de la silla charra mexicana. Tiene estribosanchos, recubiertos de cuero, es hundida en su parte de atrás y los faldones de cuero también están presentes en los estribos; además, tiene un cuerno, donde se ata una sogao lazo con la que se sujetan las reses. Al contrario que la silla española, esta no usa zalea, y es una silla amplia y cómoda, para el jinete y el animal. Esta silla es usada por los vaqueros en el rodeo estadounidense, si bien tiene variantes para paseo y para trabajos de campo.
  • Silla chilena: muy parecida a la vaquera, pero no tiene el cuerno, ya que el lazo se amarra en la parte de atrás del lado derecho. Esta montura es usada por los huasos en el rodeo chileno. La montura chilena, al igual que la vaquera, tiene dos cinchas que se usan para asegurarla contra el tirón del ganado.
  • Silla bardella de buttero italiano: hay tres tipos fundamentales de silla de butteri, aunque todas tienen características comunes, tales como forma oblonga, ausencia de faldones, y muy arqueadas en su superficie, de forma que el jinete queda hundido en la silla. Este tipo de silla siempre es acolchado y ocasionalmente, según el tipo, tiene zalea.
  • Silla de Gardian de la Camarga francesa: similar a la anterior y usada principalmente por los vaqueros de La Camarga en sus caballitos típicos de la región. Es una silla relativamente pequeña para ser vaquera, siempre de cuero y con borrenes delanteros en diferentes posiciones. También suele ir provista de una cincha lomera que se engancha en la cola del animal. Su principal característica son sus estribos de hierro que forman una serie de gavilanes en donde se mete el pie del jinete, de forma que en este caso el pie va dentro del estribo y no apoyado.
  • Silla mexicana o charra: influenciada por la española y la árabe, no obstante es relativamente pesada comparada con otras; es muy cómoda tanto para el caballo como para el jinete y básicamente se conforma por un basto o esqueleto de madera con un fueste delantero en forma de gancho, cuerajes y estribos entre otros accesorios. Existen tan bellas sillas de montar charras que son una auténtica obra de arte: de cuero talabarteado o amartelado que forman figuras en todas sus elementos o arreos. Las hay con molduras de plata, con hiladuras de colores que alegran y embellecen los arreos, y se suelen acompañar de tientos, donde se atan y cuelgan lo mismo un machete que una cuarta o un fuste, un rifle o un gabán.
  • Silla de monta de alta escuela: no hay que confundirla con la monta clásica, que es otro tipo. Se trata de una silla claramente barroca, que recuerda mucho a las usadas tradicionalmente en Europa durante siglos. Existen variantes según el país, como la silla portuguesa, o la silla de las escuelas francesas, pero todas tienen en común que son grandes, con faldones de cuerpo rectangular y borrenes muy desarrollados, de forma que el jinete va enganchado en ellos. Los estribos también suelen ser grandes y amplios, de modo que se apoya el pie y no solo la punta. Cabe destacar los ricos materiales que suelen tener o presentar, así que los estribos suelen ser siempre plateados y estar repujados, mientras que los materiales de la silla suelen estar adornados o cubiertos de tejidos aterciopelados, además del cuero.

En España y Portugal se estila un tipo de silla híbrida entre la tradicional portuguesa y la vaquera española, de forma que presenta características comunes como los grandes borrenes y el uso de zalea.




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